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¿qué es el glaucoma?
El glaucoma es una enfermedad que affecta el
nervio óptico, que es la parte del ojo que conduce
las imágenes que vemos hacia el cerebro. El nervio
óptico está formado por muchas fibras nerviosas,
como un cable de electricidad que contiene muchos
filamentos. Cuando aumenta la presión en el interior
del ojo, pueden dañarse algunas fibras del nervio
óptico, provocando la aparición de puntos ciegos.
Estos puntos borrosos habitualmente no se detectan
hasta que el daño al nervio óptico es significativo.
En caso de que la destrucción del nervio óptico sea
completa, se produce ceguera.
La detección y el tratamiento precoces por parte
del oftalmólogo (médico de los ojos) son las claves
para prevenir el daño al nervio óptico y la ceguera
provocados por el glaucoma.
El glaucoma es la principal causa de ceguera en
los Estados Unidos, especialmente en las personas
mayores. Pero frecuentemente, la pérdida de la
visión debida al glaucoma puede prevenirse si se
trata en forma precoz.
¿qué causa el glaucoma?
Dentro de la parte anterior del ojo circula un
líquido claro llamado humor acuoso. Para mantener un
nivel saludable de la presión dentro del ojo, una
pequeña cantidad de este líquido es producida
constantemente mientras una cantidad igual fluye
hacia afuera a través de un microscópico sistema de
drenaje. (Este líquido no forma parte de las
lágrimas que bañan la superficie externa del ojo.)
Debido a que el ojo es una estructura cerrada, en
caso de que la zona de drenaje del humor acuoso (llamada
ángulo de drenaje) resulte bloqueada, el exceso de
líquido no podrá abandonar el ojo. La presión del
fluído dentro del ojo se incrementa, empujando al
nervio óptico, causandole daño.
dentro del ojo, se produce en forma constante un
líquido claro llamado humor acuoso (izquierda). si
el ángulo de drenaje está bloqueado, el líquido no
puede salir del ojo (derecha).
¿cuáles son los diferentes tipos de glaucoma?
Glaucoma crónico de ángulo abierto: Es la forma
más común de glaucoma en los Estados Unidos.
El riesgo de desarrollar glaucoma crónico de
ángulo abierto aumenta con la edad. El ángulo de
drenaje del ojo se vuelve menos eficiente con el
paso del tiempo, y la presión intraocular aumenta
gradualmente, causando daño al nervio óptico. En
algunos pacientes, el nervio óptico se torna más
sensible a la presión normal del ojo, corriendo el
riesgo de sufrir lesiones. Es necesario realizar un
tratamiento para prevenir mayores pérdidas de la
visión.
Usualmente, el glaucoma de ángulo abierto no
presenta síntomas en su estado temprano y su visión
se mantiene normal. A medida que el nervio óptico
sufre daño, manchas negras comienzan a aparecer en
el campo de la visión. Normalmente, usted no notará
estas manchas negras durante sus actividades diarias
hasta que el nervio óptico haya sufrido daño severo
y las manchas negras se hagan más grandes.
Glaucoma de ángulo cerrado: Algunos ojos se
forman con el iris muy cerca del ángulo de drenaje
(el iris es la parte coloreada del ojo.) En esta
clase de ojos — con frecuencia pequeños e
hiperópicos — el iris puede ser succionado hacia el
ángulo de drenaje, bloqueándolo. Ya que el fluído no
puede salir, la presión dentro del ojo se hace más
grande, causando glaucoma de ángulo cerrado agudo.
Desafortunadamente, dos tercios de la población
con glaucoma de ángulo cerrado agudo lo desarrollan
lentamente y sin síntomas precedentes al ataque.
Los síntomas puedan incluir:
- visión borrosa;
- dolor severo en el ojo;
- dolor de cabeza;
- halos coloreados alrededor de las luces;
- náusea y vómito.
Éste es una verdadera emergencia oftalmológica. Si
usted tiene cualquiera de estos síntomas, llame a su
oftalmólogo inmediatamente. Este tipo de glaucoma
puede provocar ceguera, a menos que sea tratado
rápidamente.
En algunos pacientes, el glaucoma tiene tanto las
características de tipo crónico de ángulo abierto,
como las de tipo agudo de ángulo cerrado. Esto puede
llamarse glaucoma crónico de ángulo cerrado o
glaucoma de mecanismo mixto.
¿quiénes están en riesgo de padecer de
glaucoma?
Su oftalmólogo toma en cuenta varios tipos de
información para determinar su riesgo de padecer la
enfermedad.
Los factores de riesgo más importantes son:
- la edad;
- antecedentes familiares de glaucoma;
- Ancestro africano o hispanoamericano;
- hipermetropía o miopía;
- grosor delgado de la córnea;
- problemas sistémicos de salud tales como la
diabetes, migrañas y circulación.
Su oftalmólogo evaluará todos estos factores antes
de decidir si usted necesita tratamiento para el
glaucoma, o si requiere un control estricto por
sospecha de glaucoma. Esto significa que su riesgo
de desarrollar glaucoma es superior al riesgo
normal, y que usted deberá hacerse examinar la vista
regularmente para detectar los signos tempranos del
daño al nervio óptico.
¿cómo se detecta el glaucoma?
Los exámenes regulares de la vista realizados por
un oftalmólogo son la mejor manera de detectar el
glaucoma. El examen ocular que sólo controla la
presión del ojo no es suficiente para determinar si
usted tiene glaucoma. La única manera segura de
detectar el glaucoma es realizando un examen
oftalmológico completo.
Durante la evaluación del glaucoma, su
oftalmólogo hará lo siguiente:
- medirá la presión intraocular (tonometría);
- inspeccionará el ángulo de drenaje de sus
ojos (gonioscopia);
- evaluará la presencia o ausencia de alguna
lesión del nervio óptico (oftalmoscopia);
- comprobará la visión periférica de cada ojo
(examen del campo visual o perimetría).
Es posible que se le recomiende realizar fotografías
del nervio óptico u otros exámenes por imágenes
computarizadas. Algunas de estas pruebas pueden no
ser necesarias en todos los casos. Es posible que se
deban repetir de estas pruebas de manera regular
para controlar cambios en su estado ocular.
¿cómo se trata el glaucoma?
Por regla general, el daño provocado por el
glaucoma no es reversible. Las gotas oculares, la
cirugía con láser, y la cirugía en sala de
operaciones, son los métodos utilizados para ayudar
a prevenir mayores daños. En algunos casos, también
podrán prescribirse medicaciones orales.
Con cualquier tipo de glaucoma, es importante
realizar exámenes periódicos de los ojos para
prevenir pérdidas de la visión. Debido a que el
glaucoma puede progresar sin que usted lo sepa, es
posible que se requieran ajustes al tratamiento, de
cuando en cuando.
medicaciones
Generalmente, el glaucoma es controlado con gotas
para los ojos aplicadas diariamente. Estos
medicamentos ayudan a bajar la presión del ojo, bien
sea reduciendo la cantidad de fluído acuoso que se
produce dentro del ojo, o mejorando el flujo a
través del ángulo de drenaje.
Nunca cambie ni deje de utilizar su medicación
sin consultar al oftalmólogo. Si la medicación está
agotándose, pregunte a su oftalmólogo si debe
comprarla nuevamente.
La medicación para el glaucoma puede preservar su
visión; sin embargo, también puede producir efectos
colaterales. Usted debe notificar a su oftalmólogo
si cree que está notando efectos colaterales.
Algunas gotas para los ojos pueden provocar:
- sensación de picazón o rasquiña;
- enrojecimiento de los ojos o de la piel que
los rodea;
- cambios en el pulso y la frecuencia cardíaca;
- cambios en el nivel de energía;
- cambios de la respiración (especialmente en
pacientes asmáticos o con enfisema);
- sequedad en la boca;
- cambios en el sentido del gusto;
- dolor de cabeza;
- visión borrosa.
Todas las medicaciones pueden tener efectos adversos
o interactuar con otras medicaciones.
En consecuencia, es importante que usted elabore
una lista con las medicinas que usa regularmente
para mostrarla a cada médico que consulta.
cirugía con rayos láser
La cirugía con rayos láser puede recomendarse en
diferentes tipos de glaucoma.
En el glaucoma de ángulo abierto, se trata el
drenaje mismo. El rayo láser se usa para modificar
el drenaje (trabeculoplastia), ayudando a controlar
la presión intraocular.
En el glaucoma de ángulo cerrado, el rayo láser
crea una abertura en el iris (iridotomía) para
mejorar el flujo del humor acuoso hacia el sistema
de eliminación.
cirugía en la sala de operaciones
En los casos en que se requiere cirugía en la
sala de operaciones para tratar el glaucoma, su
oftalmólogo utiliza finos instrumentos de
microcirugía para crear un nuevo canal de drenaje
con el fin de que el humor acuoso pueda salirse del
ojo. En caso de ser necesario este tipo de cirugía,
su oftalmólogo le proporcionará información acerca
de este procedimiento. Tal como ocurre con la
cirugía con láser, la cirugía practicada en la sala
de operaciones es habitualmente un procedimiento que
no requiere internación en la hospital.
Todos los tipos de cirugía implican riesgos. Las
complicaciones serias de la cirugía moderna para el
glaucoma son pocas, pero pueden ocurrir. La cirugía
se recomienda cuando su oftalmólogo considera que es
necesario prevenir mayores daños al nervio óptico.
¿cuál es su parte en el tratamiento?
El tratamiento del glaucoma requiere que usted y
su médico formen un equipo. Su oftalmólogo puede
prescribirle un tratamiento para el glaucoma, pero
sólo usted puede asegurarse de seguir las
instrucciones del médico y de ponerse las gotas en
los ojos.
Una vez que esté utilizando las medicaciones para
el glaucoma, su oftalmólogo querrá verlo con mayor
frecuencia. Habitualmente, puede esperarse que deba
verlo cada tres o cuatro meses. Esto puede variar,
dependiendo de sus requerimientos de tratamiento.
la pérdida de la visión puede prevenirse
Los exámenes oftalmológicos regulares pueden
ayudar a prevenir pérdidas innecesarias de la
visión. Los intervalos recomendados para los
exámenes oculares son:
- De 20 a 29 años de edad: Individuos de
ancestro africano o con historia familiar de
glaucoma deben realizarse exámenes cada 3-5
años. Otros deben hacerse por lo menos un exámen
durante este período.
- De 30 a 39 años de edad: Individuos de
ancestro africano o con historia familiar de
glaucoma deben realizarse exámenes cada 2-4
años. Otros deben hacerse por lo menos dos
exámenes durante este período.
- De 40 a 64 años de edad: Cada 2-4 años.
- De los 65 años en adelante: Cada 1-2 años.
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